Política editorial

Qué entra en las reseñas

Solo escribo sobre cursos que compré directamente o que probé con acceso completo. Hasta ahora no he publicado ninguna reseña de un curso recibido sin pagar; si eso cambia, lo indico de forma explícita en esa reseña.

Cada reseña abre con tres datos antes de cualquier valoración: si el precio fue de lista o de promoción, si el curso se completó de principio a fin o se dejó en un módulo específico, y si, con lo que entregó, se lo pasaría a alguien que quiere montar la misma operación el verano que entra. El tercer punto es la síntesis real: no si el curso es interesante en abstracto, sino si alguien con un horno doméstico y tiempo los fines de semana puede sacarle algo concreto.

Cómo califico

El criterio base es constante: lo que enseña este curso, ¿puede aplicarlo un cocinero de barrio con equipo doméstico en su cocina real, o el material asume equipo, espacio o presupuesto que la mayoría no tiene? Los módulos se revisan uno a uno, con apuntes tomados al momento. Si un módulo recicla el contenido del anterior, queda en los apuntes. Si la calidad de producción baja en la segunda mitad del programa, también. Una reseña sin al menos una debilidad estructural identificada no tiene nada nuevo que aportar sobre lo que ya dice la página de ventas.

Los precios van en órdenes de magnitud reales: lo que cuesta un tanque de gas LP, lo que sale una quincena de mandado, lo que vale rentar un puesto en un mercado local. Sin cifras de dos decimales y sin referencias de precio que no se puedan verificar en un supermercado de Puebla.

Lo que no cubro

No escribo sobre técnicas que requieren equipo industrial o cocina profesional. No comparo cursos que no he abierto. No cito estudios científicos ni investigadores de nombre: ese tipo de referencia no aparece en la conversación en la carnicería y no aparece aquí.

Salud y seguridad alimentaria

La información de este sitio se basa en experiencia personal de cocina y aprendizaje, con fines exclusivamente informativos. No sustituye el consejo de un profesional sanitario, nutricionista, dietista o instructor culinario certificado. Cocinar en casa conlleva riesgos reales: manipulación incorrecta de carne cruda (salmonella, E.coli), conservas caseras mal acidificadas (botulismo), fermentos mal vigilados, alérgenos no declarados, contaminación cruzada entre superficies y temperatura insuficiente al asar carnes. Verifica siempre las normas sanitarias locales antes de servir comida preparada a invitados o de venderla: COFEPRIS en México, ANMAT en Argentina, SENASA en Perú, AECOSAN en España. Ante cualquier reacción adversa o síntoma persistente, consulta a un médico.

Relaciones de afiliado

Algunos enlaces de este sitio son de afiliado. Si haces clic y compras el curso, me cae una comisión del lado del vendedor, sin costo extra para ti. Eso no determina qué cursos entran en las reseñas ni qué escribo de los que no me convencieron.

Correcciones y contacto

Si un precio de referencia ya no corresponde a la realidad del mercado o un módulo cambió desde que se publicó la reseña, escríbeme a través de la página de contacto. Las correcciones con evidencia concreta se publican sin demora. Preguntas y avisos generales también van ahí.